Mierdaciudad ¡Cómo me gusta!
Muchos han pedido que vuelva a escribir. Aquí estoy. Hoy hablaremos de ese maravilloso lugar llamado Mierdaciudad, así llamado por mi primo Neikos. Como ya sabéis, si habéis leído mi anterior relato, es donde me he criado y actualmente resido. Aunque en realidad nací en Fallacity. De cómo acabé en Mierdaciudad es otra historia. Ya os he contado que para Neikos descubrir este lugar fue lo que le transformó en un inadaptado y rencoroso personaje, flacucho, débil y con granos.
¿De donde procede la denominación de Mierdaciudad? Muy poca gente lo sabe, pero yo lo pude experimentar, a mi pesar. Resulta que en mi temprana adolescencia, mis amigas y yo nos entreteníamos casi todos los fines de semana con una típica actividad: ir al cine. Íbamos a la primera sesión, a la película de estreno de la semana, cogíamos el precario sistema de transporte público que había por aquella época (y sigue habiendo) El bus nos llevaba al centro de Mierdaciudad. Después de ver la peli nos comíamos una mchamburguesa en un mcburguer y corriendo corriendo, volvíamos a coger el precario bus de vuelta a la ciudad dormitorio. En una de esas visitas al cine, creo que íbamos a visionar "El guardaespaldas" (ya presagiaba algo chungo para ese día), nos disponíamos a pagar la entrada de la sesión, haciendo cola como buenas chicas. En aquella época todavía se usaban las pesetas, no se había implantado el eurodólar (que tanto bien nos ha hecho), una entrada de cien creo que valía menos de 500 pesetas. Así que ahí estaba yo con mi moneda de 500 en la mano ansiosa por ver la película donde Winnie Jiuston tambaleaba su labios de un lado a otro mientras hacía sus gorgoritos ¡And knoooooooooooooow ioioioiooiaaaaaaaaaaa iiiiiiiiiiiiii will aaaaaaaaaaaalways looooooooove yooooooooooooooooouaua iiiiiiiiiiiiiiiii will alwayssssss looooooooooooooooooove yooooooooooooooooouuuuuuuuuuuuuuuu! ¡Ay, que nervios! Se me cayó la moneda al suelo, debajo justo de la taquillera.
Un inciso, yo siempre he sido digamos, en ciertas situaciones un poco "adormecida", la visión de la realidad nublada.
Corriendo fui a recoger mi moneda del suelo, a mi parecer se había posado sobre una hoja de un árbol seca, seca por su color marrón, era invierno, claro está, y no di más vueltas, agarré mi moneda no fuera a ser que alguien más rápido me la robará para entrar a ver a Quevin Kosner. En el mismo momento en que la cogí puede notar (al tacto) que la hoja tenía una textura blandengue, como de chocolate a la taza, pero más denso. Y que la moneda estaba incrustada en esa masa. Coño! Era una puta MIERDA, excremento de perro! y ahora ya no podía hacer nada, la había tocado, me había impregnado! y claro, tenía que pagar a la taquillera para poder entrar a ver la película! ¿Qué hago? ¿le doy la moneda embadurnada a la tía, qué pensara de mi? ¿que tengo mierda en los bolsillos? Por suerte creo que alguna de mis amigas tenía un klinex, y me quité los tropezones del excremento como pude.
¿Quién iba a pensar que dentro de zona del cine había una mierda de perro? Porque no era la acera de la calle. Y más aún, porque los responsables del cine no limpiaron su cine, más que nada para dar buena imagen de su negocio. ¿Y quién es el guarro que deja que su perro cague dentro de la taquilla del cine? Porque eso no tiene otro nombre: CERDO
Snif. Es algo que no había contado a nadie, no sé si mis amigas se acordarán al leerlo. Pero la cosa es que Mierdaciudad no es por cualquier cosa;y no solamente por estos hechos, sino por una acumulación de porquería y dejadez que rodea y concentra cualquier parte de la ciudad, alrededores, barrios, pueblos cercanos, etc… PERO SE VIVE TAN BIEN! ¿VERDAD?
Muchos han pedido que vuelva a escribir. Aquí estoy. Hoy hablaremos de ese maravilloso lugar llamado Mierdaciudad, así llamado por mi primo Neikos. Como ya sabéis, si habéis leído mi anterior relato, es donde me he criado y actualmente resido. Aunque en realidad nací en Fallacity. De cómo acabé en Mierdaciudad es otra historia. Ya os he contado que para Neikos descubrir este lugar fue lo que le transformó en un inadaptado y rencoroso personaje, flacucho, débil y con granos.
¿De donde procede la denominación de Mierdaciudad? Muy poca gente lo sabe, pero yo lo pude experimentar, a mi pesar. Resulta que en mi temprana adolescencia, mis amigas y yo nos entreteníamos casi todos los fines de semana con una típica actividad: ir al cine. Íbamos a la primera sesión, a la película de estreno de la semana, cogíamos el precario sistema de transporte público que había por aquella época (y sigue habiendo) El bus nos llevaba al centro de Mierdaciudad. Después de ver la peli nos comíamos una mchamburguesa en un mcburguer y corriendo corriendo, volvíamos a coger el precario bus de vuelta a la ciudad dormitorio. En una de esas visitas al cine, creo que íbamos a visionar "El guardaespaldas" (ya presagiaba algo chungo para ese día), nos disponíamos a pagar la entrada de la sesión, haciendo cola como buenas chicas. En aquella época todavía se usaban las pesetas, no se había implantado el eurodólar (que tanto bien nos ha hecho), una entrada de cien creo que valía menos de 500 pesetas. Así que ahí estaba yo con mi moneda de 500 en la mano ansiosa por ver la película donde Winnie Jiuston tambaleaba su labios de un lado a otro mientras hacía sus gorgoritos ¡And knoooooooooooooow ioioioiooiaaaaaaaaaaa iiiiiiiiiiiiii will aaaaaaaaaaaalways looooooooove yooooooooooooooooouaua iiiiiiiiiiiiiiiii will alwayssssss looooooooooooooooooove yooooooooooooooooouuuuuuuuuuuuuuuu! ¡Ay, que nervios! Se me cayó la moneda al suelo, debajo justo de la taquillera.
Un inciso, yo siempre he sido digamos, en ciertas situaciones un poco "adormecida", la visión de la realidad nublada.
Corriendo fui a recoger mi moneda del suelo, a mi parecer se había posado sobre una hoja de un árbol seca, seca por su color marrón, era invierno, claro está, y no di más vueltas, agarré mi moneda no fuera a ser que alguien más rápido me la robará para entrar a ver a Quevin Kosner. En el mismo momento en que la cogí puede notar (al tacto) que la hoja tenía una textura blandengue, como de chocolate a la taza, pero más denso. Y que la moneda estaba incrustada en esa masa. Coño! Era una puta MIERDA, excremento de perro! y ahora ya no podía hacer nada, la había tocado, me había impregnado! y claro, tenía que pagar a la taquillera para poder entrar a ver la película! ¿Qué hago? ¿le doy la moneda embadurnada a la tía, qué pensara de mi? ¿que tengo mierda en los bolsillos? Por suerte creo que alguna de mis amigas tenía un klinex, y me quité los tropezones del excremento como pude.
¿Quién iba a pensar que dentro de zona del cine había una mierda de perro? Porque no era la acera de la calle. Y más aún, porque los responsables del cine no limpiaron su cine, más que nada para dar buena imagen de su negocio. ¿Y quién es el guarro que deja que su perro cague dentro de la taquilla del cine? Porque eso no tiene otro nombre: CERDO
Snif. Es algo que no había contado a nadie, no sé si mis amigas se acordarán al leerlo. Pero la cosa es que Mierdaciudad no es por cualquier cosa;y no solamente por estos hechos, sino por una acumulación de porquería y dejadez que rodea y concentra cualquier parte de la ciudad, alrededores, barrios, pueblos cercanos, etc… PERO SE VIVE TAN BIEN! ¿VERDAD?
